Las garantías principales son las de defunción e invalidez permanente (total o parcial), a causa de un accidente. Pueden existir garantías complementarias opcionales como la asistencia médica, indemnización diaria por incapacidad temporal o por hospitalización, el reembolso de gastos sanitarios, u otros, pero siempre a consecuencia de un accidente cubierto por el seguro.
En función de las garantías contratadas, se prevé una indemnización en forma de capital, el cobro de una renta diaria o la prestación de un servicio.
El periodo acordado que figure en el contrato donde se prevén renovaciones, normalmente anuales y automáticas, al vencimiento del periodo inicial, excepto en los casos en que se comunique lo contrario por una de las partes, pero pueden ser también pólizas temporales, por un periodo concreto, sobre todo en el caso de pólizas colectivas relacionadas a una actividad deportiva o de ocio, o para cubrir los asistentes a un acontecimiento, etc.
Todos estamos expuestos a tener un accidente, tanto en el desempeño de nuestro trabajo como en nuestra vida cotidiana y, sobre todo, en nuestros desplazamientos. Los accidentes de circulación son una de las principales causas de defunción e incapacidad funcional u orgánica tanto a nuestro país como fuera de él.
Para estar tranquilos y poder hacer frente a las consecuencias derivadas de los accidentes, cada vez son más las personas que buscan y contratan las coberturas de un seguro.