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Siniestro rechazado: por qué ocurre y cómo evitarlo

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Cuando contratamos un seguro, lo hacemos para tener la tranquilidad de saber que, si se produce un imprevisto, dispondremos de la protección necesaria. Sin embargo, en algunas ocasiones, cuando llega el momento de comunicar un siniestro, la aseguradora informa de que no se hará cargo de la indemnización o de la prestación prevista.

Esta situación puede generar desconcierto, pero es importante saber que un siniestro rechazado no implica necesariamente una actuación injustificada por parte de la aseguradora. En la mayoría de los casos, la decisión responde a las condiciones establecidas en la póliza o al cumplimiento de las obligaciones que asume el asegurado.

Conocer los motivos más habituales por los que se rechaza un siniestro es la mejor manera de evitar sorpresas y asegurarse de que la póliza contratada ofrece la protección que realmente se necesita. Además, te explicamos qué opciones tienes si consideras que el rechazo del siniestro no está justificado.

 

¿Qué significa que un siniestro haya sido rechazado?

Un siniestro es cualquier hecho previsto en la póliza que puede dar lugar a una indemnización o a una prestación por parte de la aseguradora, como un accidente, un robo, un incendio o una baja laboral.

Cuando un siniestro es rechazado, significa que la compañía considera que no existe obligación de prestar cobertura porque no se cumplen los requisitos establecidos en el contrato de seguro.

Esto no siempre significa que el asegurado haya cometido algún error. En muchos casos, simplemente el hecho ocurrido no estaba cubierto o existía alguna circunstancia que limitaba o excluía la cobertura. A continuación, te explicamos los principales motivos.

 

Principales motivos por los que se rechaza un siniestro

El siniestro queda fuera de las coberturas

Es uno de los motivos más frecuentes. Todos los seguros definen claramente qué riesgos cubren y en qué condiciones lo hacen. Si el hecho que ha provocado el siniestro no está incluido entre las garantías contratadas, la aseguradora no tendrá la obligación de asumir su coste.

Por ejemplo, si un seguro del hogar no incluye la cobertura por daños estéticos, la reparación de una pared que ha quedado diferente tras una fuga de agua puede no estar cubierta.

Por este motivo, es importante no fijarse únicamente en el precio de la póliza, sino también en el alcance de sus coberturas.

Existe una exclusión específica

Las pólizas incorporan exclusiones, es decir, situaciones en las que la garantía no es aplicable. Estas pueden variar según el tipo de seguro y la compañía, por lo que conviene revisarlas antes de contratar.

Por ejemplo, algunos seguros de viaje excluyen las incidencias derivadas de la práctica de deportes de aventura si no se ha contratado una cobertura específica.

La información facilitada era incompleta o incorrecta

En determinados seguros, como los de salud, vida o baja laboral, la aseguradora suele solicitar información sobre las circunstancias personales o profesionales del asegurado para valorar el riesgo.

Es fundamental responder este cuestionario con exactitud. Omitir información relevante o facilitar datos incorrectos puede tener consecuencias sobre la cobertura y, en algunos casos, dar lugar al rechazo del siniestro.

Por ejemplo, si al contratar un seguro de vida no se declara una enfermedad previa relevante, esta circunstancia podría afectar a la cobertura en caso de siniestro.

El siniestro no se ha comunicado correctamente

La Ley de Contrato de Seguro establece, con carácter general, que el tomador debe comunicar el siniestro a la aseguradora en el plazo de siete días desde que tiene conocimiento del mismo, salvo que la póliza establezca un plazo más amplio.

Por ejemplo, si tras un robo se comunica el siniestro varias semanas después sin una causa justificada y ello dificulta su verificación, pueden surgir problemas durante la tramitación.

 

Cómo evitar que te rechacen un siniestro

Aunque no siempre es posible evitar cualquier discrepancia, existen algunas recomendaciones que pueden reducir considerablemente el riesgo de encontrarse con un siniestro rechazado.

Revisa la póliza antes de contratarla

Antes de firmar un seguro, dedica un tiempo a entender qué cubre, qué límites establece y qué exclusiones incorpora. Una póliza bien comprendida es la mejor garantía para evitar sorpresas.

No des por hecho que una cobertura está incluida

Dos seguros aparentemente similares pueden ofrecer garantías muy diferentes. Si tienes cualquier duda sobre una cobertura concreta, consúltala antes de contratar.

Facilita siempre información veraz

La información que se facilita durante la contratación es la base sobre la que la aseguradora asume el riesgo. Por ello, es esencial que sea completa y ajustada a la realidad.

Omitir información relevante o facilitar datos incorrectos puede tener consecuencias sobre la cobertura y, en algunos casos, dar lugar al rechazo del siniestro.

Comunica el siniestro lo antes posible

No esperes al último momento. Notificar el siniestro dentro de los plazos previstos y aportar toda la documentación disponible ayudará a agilizar su resolución.

Déjate asesorar por una correduría de seguros

Contar con una correduría como Medicorasse significa disponer de un equipo profesional que te ayuda a elegir la póliza más adecuada, te explica las coberturas de forma clara y te acompaña durante la gestión de un siniestro, actuando como mediador entre tu compañía aseguradora y tú.

 

¿Qué hacer si te rechazan un siniestro?

Si consideras que la decisión no se ajusta a lo establecido en el contrato, puedes presentar una reclamación ante el Servicio de Atención al Cliente de la aseguradora.

Si la respuesta no es satisfactoria, existen otras vías de reclamación, como dirigirse a los organismos competentes en materia de supervisión y resolución de conflictos o, si procede, acudir a la vía judicial. En determinadas situaciones, también puede ser recomendable contar con asesoramiento jurídico especializado.

En cualquiera de estas situaciones, disponer del asesoramiento de una correduría puede resultar de gran ayuda. Contar con un profesional que conozca las condiciones de la póliza y pueda defender tus intereses facilita la gestión del proceso y aporta mayor tranquilidad.

 

Evita sorpresas con un buen asesoramiento

La mayoría de los siniestros se resuelven sin incidencias. Aun así, entender bien qué cubre tu seguro y contar con asesoramiento profesional es la mejor forma de evitar problemas cuando surge un imprevisto.

En Medicorasse analizamos tus riesgos para encontrar la póliza que mejor se adapta a tus necesidades y te acompañamos durante toda su vigencia. Es decir, estamos a tu lado antes, durante y después de la contratación para ofrecerte mayor tranquilidad y seguridad.

Si quieres que un asesor analice tus riesgos, rellena el siguiente formulario. Porque un seguro no consiste únicamente en contratar una cobertura, sino también en contar con el respaldo de un equipo profesional cuando más lo necesitas.